Sobre el Auto Control en el Comer, en las Citas, y en el Manejo de la casa

 Por Becky Rene

 

1. Esta es una lección sobre el auto control.

 

2. Todos nosotros necesitamos auto control, así es que esta es la razón por la cual lo estamos estudiando.

 

I. Lo que las Escrituras dicen sobre esto.

 

A. La Biblia dice que debemos ejercitar auto control en todas las cosas…

 

"Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible" (1 Corintios 9:25 VRV).

 

B. El Auto control demuestra que tenemos el Espíritu Santo…

 

"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22-23 VRV).

 

C. Necesitamos crecer en el auto control…

 

"Al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad" (2 Pedro 1:6 VRV).

 

II. Ahora, ¿cuáles son algunas de las cosas sobre las cuales debemos tener auto control?

 

A. Tenemos que tener autocontrol en todas los aspectos, así que eso también implica la comida– 1 Corintios 9:25.

 

1. Mire a lo que conduce la glotonería…

 

"Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos" (Proverbios 23:21 VRV).

 

B. Tenemos que tener auto control en la lujuria.

 

"Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón" (Mateo 5:28 VRV).

 

"Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios" (Hebreos 13:4 VRV).

 

1. En el primer versículo usted puede ver que tener esos pensamientos sexuales sobre alguien es malo y significa que usted comete adulterio.

 

2. El Segundo versículo está diciendo que usted debe estar casado para hacer todas esas cosas del sexo.

 

3. De modo que usted debe tener mucho cuidado cuando sale de cita, ¿no es así? Creo que usted debe tener a alguien que lo acompañe sólo en el caso que el diablo le tiente.

 

C. Toma auto control ser una ama de casa (aun si usted es una viuda).

 

1. Se supone que somos guardianes de la casa…

 

"Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien;  4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,  5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada" (Tito 2:3-5 VRV).

 

2. Usted debe tener cuidado de no convertirse en holgazana…

 

"Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse,  12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.  13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran" (1 Timoteo 5:11-13 VRV)-

 

Conclusión

 

1. Los cristianos deben tener auto control en todo.

 

2. Tenemos que tener cuidado no de comer en exceso y convertirnos en glotones. Debemos tener cuidado cuando salimos de cita de no perder control y cometer adulterio, y debemos trabajar duro en casa para mantener la casa limpia-y eso toma un montón de auto control.

 

3. Necesita orar sobre todas estas cosas y entonces empezar hacerlas.

 

4. Hay un artículo para leer después de esta lección.

 

Esta lección fue hecha por Becky Rene

 

Por Ross W. Dye

 

Durante la campaña presidencial de 1952 un reportero le preguntó a Adlai Stevenson acerca de sus hábitos de comer. El gobernador contestó, " no hago un acontecimiento de eso". Conocí a un hombre que a menudo hablaba con gusto de su último deleite culinario. Lo hizo parecer como que lo máximo de su vida era comer. Él murió de una combinación de enfermedades que se  asociaron con la obesidad y un régimen de alto contenido de grasa, sal y azúcar. Excepto por la glotonería, él se desvivió por quedarse tan lejos como fuese posible de cada vicio o de cada práctica dudosa. Clemente de Alejandría en "El instructor" dijo, "algunos hombres, en verdad, viven para poder comer". Infelizmente esto es cierto, y ellos están muriendo prematuramente como consecuencia.

 

Entre los cristianos modernos la glotonería es apenas considerada un pecado. Es común oír a alguien decir, "comí demasiado”. Pero no trate de contener su aliento hasta que usted oiga a alguien decir, "jugué al glotón". Esa palabra es casi reservada para la conversación ligera tal como: "El único pecado que las predicadoras se permiten es la glotonería. De hecho es requerida". Concerniente al tipo de alimentos que son favoritos en las comidas ordinarias de la iglesia, podría alegarse que muchas personas "cavan sus tumbas con sus dientes". Aquellos que viven para comer paradójicamente comen para morir. La enfermedad y muerte que asiste a la glotonería no es chiste, y las consecuencias del pecado no son asuntos de risa. "Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos" (Proverbios 23:21).

 

 

La negativa es un método favorito del glotón. Excesivo comer es tomado a risa como una indulgencia inocente. No parece haber ningún punto en el cual el comer debería ser llamado un pecado. Jesús lo vio diferentemente. Él dijo, “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día" (Lucas 21:34). Confabulándose para titilar el paladar, como pensamiento indebido para cualquier placer, tiende a alejar el alma de su Señor, Cristo. Es fácil dejarse llevar lejos con cualquier disfrute. Es de la importancia extrema no vivir para comer. Es necesario que comamos para vivir, pero hay que ponernos en guardia en contra de poner al revés este orden. Cuando el comer cobra demasiada importancia, es mucho como estar excesivamente pegado a la riqueza. Si la codicia es idolatría (Colosenses 3:5), así también lo es  la glotonería.  Pablo habló de algunos  "cuyo dios es su barriga" (Filipenses 3:19).

 

La comida y el apetito por eso son parecidos en lo que respecta en que ambos perecerán. Pablo dijo, "Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios..." (1 Corintios 6:13). Como comparadas a las verdades eternas, las cosas que son perecederas son de pequeña importancia. El cuerpo se echa a perder, y es el hombre interior que merece la atención principal. Habiendo hablado de esto, Pablo continuó, "No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas" (2 Corintios 4:18). Uno que vive para la gratificación carnal, ya sea comiendo o cualquier otra cosa, se ha reducido al nivel de  las bestias. Un cerdo condimenta su artesa. ¡Él come y come y come! Él engorda progresivamente, hasta que es una lucha levantarse y caminar. No obstante él todavía llega a su comida, aun cuando el día de la matanza se va acercando. Cada mordisco que él toma le hace más listo para el carnicero. De modo que así es con el glotón. Él es olvidadizo para las cosas del alma.

 

El hombre ha sido creado con el poder para escoger. Cada uno hace toda clase de decisiones diariamente, incluyendo qué comer. Uno podría culpar a su glotonería cuando se pega un atracón de golosinas. Otro le podría aplicar la carga a su deseo. Alguien más que come una cantidad desmesurada de mantequilla o comida frita se reirá y dirá, "simplemente no la puedo resistir. Lo que fuere que sea la excusa, ignora el hecho de que los seres humanos hacen sus propias elecciones.

 

El género humano está dotado de un libre albedrío. Las personas actúan en una cierta manera porque están dispuestas a hacer eso. Por supuesto puede haber conflictos internos. Algunas veces la voluntad para hacer lo incorrecto es más fuerte que la voluntad para obrar el bien. Pablo se encontró en una lucha interna antes de que Cristo lo salvase de la esclavitud del pecado. Él dijo, "Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.  Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago" (Romanos 7: 18,19). Felizmente, Pablo encontró a un libertador en Cristo (Romanos 7:24-25). Tomar el conflicto descrito por Pablo como una excusa para la glotonería es absurdo. Si uno puede hacer eso, otro puede hacer lo mismo acerca de la fornicación, robo o cualquier otro pecado. Para aquellos que han sido redimidos, el apóstol dijo, "Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;  13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis" (Romanos 8:12-13). La glotonería es un pecado mortal, y los cristianos deben haber terminado con ella. La glotonería es una acción del cuerpo. Debe ponerse a la muerte junto con otros pecados.

 

Un hijo de Dios no puede excusar el pecado diciendo, "no puedo ayudarme a mí mismo”. Cada uno o decide permitirle a Dios obrar con él en controlar su voluntad, o él se rinde al diablo. Uno que quiere vencer tal pecado como la glotonería lo puede hacer. Pablo dijo, "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Filipenses 2:13). El evangelio claramente requiere que todas las personas se arrepientan (Hechos 17:30). El arrepentimiento es un cambio de mente. Es una decisión para desear hacer lo que Dios requiere. Es una decisión convertirse a la senda de la rectitud.

 

Cuando uno decide modificar su comportamiento en cualquier área, él se ha arrepentido de lo es de la parte contraria. En caso de comer, muchas personas deciden cambiar sus hábitos. Quieren perder peso, sentirse mejor, y verse mejor. Si tal persona se da cuenta que comer en exceso es un pecado, la decisión está hecha para no pecar más. Las personas van a las dietas para perder peso todos los días, pero la mayor parte de ellas pronto se dan por vencidas. Algunos de ellas persisten por mucho tiempo perdiendo exceso de peso, pero la mayor parte de ellas se dan la vuelta y vuelven a ganar todo nuevamente. Sólo unos cuantos pierden peso y lo mantienen a distancia. ¿Por qué es esto? La respuesta es muy simple. La mayoría de la gente no continúa deseando comer con moderación. No ejercitan el poder de la voluntad sobre la voluntad. No es una falta de voluntad. Es un fracaso de controlarlo. Pues eso no es excusa.

 

Un niñito hizo lo que su madre le dijo que no hiciera. Cuando ella le regañó duramente por su desobediencia, él se declaró inocente. Él no lo hizo. ¡Él dijo, "mi mano lo hizo! Las excusas que las personas le ofrecen para comer demasiado no son mejor. ¿Va a ser usted atacado a la salida del sol si usted no tiene postre? ¿Se colapsará el techo si usted deja de comer entre comidas? ¿Lo llevará el sheriff si usted consume menos grasa? No, el problema no es externo, ¿no es así? Es cuestión de la voluntad. Usted sabe que el helado y el pastel son más atractivos por su sabor que una manzana, y usted justamente elige tener el azúcar refinado lleno de grasa lo mismo que siempre lo tiene. En tanto que uno deje la dieta por el mal entrenamiento que sus papilas del gusto ya han tenido, no hay ninguna oportunidad de mejorar. Pero si el asunto es visto como una elección ya sea para hacerse cargo de la voluntad o rendirse, se puede realizar el progreso. Las personas pueden escoger el poder para dominar la voluntad. Ellas pueden ejercitar el poder de la voluntad.

 

Una de las gracias requeridas de los cristianos es el autocontrol (II Pedro 1:6). La palabra vertida “temperancia” en la Versión del Rey Jaime” significa autocontrol. Un dominio del ego es requerido en el cristiano. Esto incluye evitar los excesos en todas las cosas. El Nuevo Testamento reconoce que el hombre interior está en un cuerpo. El cuerpo mismo es sagrado. ¿" Qué?  “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 Corintios 6:19). Las necesidades del cuerpo deben ser enfrentadas. Los deseos corporales no son intrínsecamente malos. El cuerpo fue hecho por Dios. Él preparó un cuerpo para el Cristo inmaculado (Hebreos 10:5). La comida no necesita ser rehuida meramente porque es agradable para el sabor. Ni es la comida para ser recibida simplemente porque a nadie le gusta ello. No necesitamos decir, "todo es engordante o pecaminoso". Alguna grasa es necesaria en el régimen. Algo de azúcar no dolerá. La llave es moderación en el comer sino uno sería un glotón. El cuerpo está relacionado con el hombre interior como una casa para un ocupante. El cuerpo le debe servir al hombre espiritual. Esto marca la diferencia entre un hombre y una bestia. En la gracia del autocontrol los apetitos son puestos bajo el régimen  de la conciencia. Esto mantiene cada deseo en ataduras. El autocontrol subordina todos los deseos corporales para el régimen de una voluntad capitulada a Cristo. Cuando el propósito primordial de toda vida es hacer la voluntad de Dios, esto no dará lugar para ningún pecado de glotonería. "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).  Sí, "pero solo una cosa es necesaria" (Lucas 10:42).

 

La Sabiduría de una Jovencita Especial de Dieciséis Años de edad

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