La Pena Capital: ¿Qué Dice la Biblia?
Por Harley Pinon
Hay mucha confusión entre los Cristianos respecto a lo que dice la Biblia sobre la pena capital. Algunos cristianos son diametralmente opuestos a ella, otros son sus firmes partidarios. ¿Qué dice la Biblia acerca de la pena capital?
Hay varias cosas que contribuyen a la confusión acerca de este asunto. Consideraremos dos amplios conceptos: (1) ¿Es ésta simplemente parte de la Ley de Moisés? y (2) ¿Es un asunto que aplica a los individuos, o al gobierno?
Ante todo, consideremos la pregunta, ¿Es ésta simplemente parte de la Ley de Moisés? Notemos la primera referencia a la pena capital. (Gen 9:3-6 NKJV) "Toda cosa en movimiento que vive será alimento para ustedes. Les he dado todas las cosas, aun como las hierbas verdes. {4} "Pero ustedes no comerán carne con su vida, es decir, su sangre. {5} "Ciertamente por su alma demandaré un juicio; de la mano de cada bestia lo requeriré, y de la mano del hombre. De la mano del hermano de cada hombre requeriré la vida del hombre. {6} "Cualquiera que derrame la sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; pues en la imagen de Dios Él hizo al hombre".
Muy claramente, esto no es una parte de la Ley de Moisés. Es una ley dada al hombre centenares de años antes de que Moisés naciera. El noveno capítulo de Génesis es el comienzo de la vida en la tierra después del diluvio de Noé. Como está indicado en los versículos de arriba, Dios justamente le había dado al hombre el derecho para comer la carne de los animales: "Toda cosa en movimiento que vive será alimento para ustedes. Les he dado a ustedes todas las cosas, aun como las hierbas verdes. En el tiempo exacto en que Dios le dio al hombre el derecho para tomar la vida de animales por comida, él también les aclaró que el privilegio de matar no se hacía extensivo al hombre mismo (homicidio). Es por este punto que Dios decretó la pena capital: ""Cualquiera que derrame la sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada ".
En este punto, simplemente quiero indicar otra vez: La pena capital no era parte de la Ley de Moisés cuando Dios la decretó. Habiendo dicho esto, note que fue incorporada en los Diez Mandamientos: (Exo 20:13 NKJV) "no cometerás homicidio". Debería ser observado que la NKJV, y todas las otras traducciones que he notado, deberían usar la palabra "asesinato," no "matar" como es usada en la antigua Versión del Rey Jaime. Algunos quieren exponer el argumento de que no podemos practicar la pena capital porque la Biblia dice, "no matarás". La mejor traducción es la declaración, "No cometerás homicidio".
Prosigamos adelante hacia una explicación adicional de la necesidad de implementar la pena capital: (Núm. 35:30-34 VRV) “Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera. [31] Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está condenado a muerte; indefectiblemente morirá. [32]… [33] Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis; porque esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no será expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó. [34] No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel.”
Lea el pasaje, y estúdielo cuidadosamente. Pienso que el mensaje es muy claro que Dios quiere que los asesinos sean sentenciados a muerte, y la pena ejecutada en una manera oportuna. Note el versículo 34 por ejemplo: “No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis". ¿Cómo lo pudo decir Dios más enfáticamente?
¿Pero qué acerca del Nuevo Testamento?
La mayoría de la gente que rechaza pena capital no lo rechaza por lo que se dice en el Antiguo Testamento, sino más bien por lo que se dice en el Nuevo Testamento. Necesita entenderse que más de un cambio tuvo lugar cuando nos movemos del Antiguo Testamento al Nuevo Testamento. Es un nuevo pacto, pero es también para un nuevo grupo de gente, y esto es muy importante. La Ley de Moisés estaba escrita para los Hijos de Israel. En el Antiguo Testamento, no tenemos sólo las leyes espirituales y ceremoniales, sino también tenemos derechos civiles que cubren el robo y su castigo, homicidio, matanza humanas, y numerosos otros crímenes de una naturaleza civil.
Cuando nos volvemos al Nuevo Testamento, estos derechos civiles con sus castigos civiles están perdidos, ¿o no lo están? Puesto que el Cristianismo es una religión internacional, los derechos civiles han sido transferidos para el gobierno civil. En Rom 13:1-7, encontramos estas palabras: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. [2] De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. [3] Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; [4] porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. [5] Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. [6] Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. [7] Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra”.
La palabra traducida "espada" en este caso es la espada pequeña como fue usada por el ejecutor. Ésta es una forma de decir que él tiene el poder y la autoridad para matarle. Pablo no dice que los Cristianos debiesen trabajar para cambiar esto. En lugar de eso, él dice que usted acepte esto: " porque es servidor de Dios para tu bien". El bien es una vida tranquila, ordenada, civilizada de ciudadanos "que moran bajo la ley".
¿Pero qué hay acerca de “poner la Otra Mejilla”?
Ya hemos dicho que el Nuevo Testamento no se ocupó del derecho civil excepto para decir que debemos estar sujetos al derecho civil. El "poner la otra mejilla" no está relacionado con el derecho civil, sino más bien está vinculado a cómo manejamos los problemas en nuestras relaciones diarias. Pablo dijo algo muy similar cuando escribió, "No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. [18] Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. [19] No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.". (Rom. 12:17-19 VRV)
Sí, "Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor". Pero necesitamos recordar que Pablo dijo del gobierno civil: " pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo" (Rom. 13:4, VRV).
La pena de muerte ha sido parte del plan de Dios desde los días tempranos al presente. Fue hecho claro en Génesis 9. Fue incorporado en la Ley de Moisés. Fue enfatizado en Num 35:30-34, y trasladado para el gobierno civil según Romanos 13:1-5. Dios es un Dios de justicia y de orden. Sí, él tendrá la palabra final, pero eso no descarta la ejecución de aquellos culpables de asesinato antes del día del juicio final.
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